Nuestros tubos para el sector alimentario representan la solución ideal por comodidad y prensado controlado del producto.

Chocholate, paté, pasta de anchoas, maionesa, mermelada y concentrado de tomate son algunos de los alimentos que se pueden envasar en tubos.

Sobretodo los tubos en laminado ofrecen una apariencia muy alternativa a tu sello haciéndolo único gracias a la amplia gama de posibilidades gráficas y también gracias a las ventajas representadas por el mismo material.


Los tubos en laminado permiten un efecto barrera contra la luz, el aire y la humedad, manteniendo intacto el producto y sin alterar las propriedades organolépticas de los alimento.

Además el aluminio interior crea una barrera hermética que protege el producto desde la contaminación exterior y desde la formación de mohos.

En general, el envase del producto alimentar en tubos representa una ventaja muy grande para la conservación de los alimentos ya que permite infiltraciones mínimas de aire asegurando vida muy larga al producto asì como el mímimo desperdicio respecto a otros tipos de embalajes (botes de vidrio o similares).
No hay que olvidar la practicidad y comodidad de los alimentos en tubo, por ejemplo para decorare entremesas y meriendas sin usar cucharas o cuchillas y sobretodo sin manchar. Puedes llevarte tu tubo fuera de tu casa, en el trabajo o en tu viaje.


Otra ventaja de este tipo de envasado es la seguridad, de hecho a diferencia del bote en vidrio, el tubo no se rompe y es una garantía también para los consumidores más pequeños.

Nuestros tubos para el sector alimentario cumplen con las siguientes normas europeas:

* Directiva 94/62 / CE (Envases y residuos de envases).
* Reglamento 1907/2006 / CE (REACH)
* Reglamento 2023/2006/EC (GMP)
* Reglamento 1935/2004 (Materiales utilizados en contacto con alimentos)
* Reglamento 1895/2005 (Derivados epoxídicos en contacto con alimentos)
* DM 21/3/73 y actualizaciones posteriores (normativa de envases higiénicos)
* Reglamento 10/2011 UE (Plásticos en contacto con los alimentos)